yo me hice cazador,
y a mí cazóme el amor.
Entre yo muy descuidado
en el monte de cupido,
por ver si había venado
y hallé un ciervo escondido:
muy a paso sin ruido
arrojéle un pasador,
y a mí cazóme el amor.
Desde que herido le vi
empecé a correr tras él,
y corriendo me perdí
por una sierra cruel;
pero al fin vi un vergel,
que sois vos, lleno de flor,
y allí cazóme el amor.
Citado por Dámaso Alonso
No hay comentarios:
Publicar un comentario